Óscar y las judías mágicas.
Érase una vez un niño llamado Óscar. La madre le dijo:-Óscar, ve a vender al papá. Óscar le dijo:-Vale mamá.
Al día siguiente, Óscar vino con unas judías mágicas, pero por desgracia la madre no se creyó que esas judías fueran mágicas de verdad; ese día Óscar se fue a la cama sin cenar. Al día siguiente Óscar tenía muchísima hambre y se comió una tortita, un churro, un gofre y un vaso de leche. Notó que hacía mucho calor y vio que eran las judías mágicas, que habían crecido mucho. Óscar subió hacia arriba y encontró oro y también se encontró a un gigante
¡Felicidades !
ResponderEliminarHas hecho un buen trabajo.
Juani